Ayer al amanecer
partimos de Luan Prabang en dirección a Kasi. Las montanas
que atraviesa esta etapa forman una especie de cordillera cuya
escasa altura puede llevar a pensar que serán un fácil
obstáculo que superar. Pero ayer la realidad se impuso
a la ruta trazada sobre el mapa; los kilómetros se sucedían
en una constante subida que nunca nos llevaba a coronar la cima.
La primera rampa fueron 32 kilómetros con agudas pendientes
que hacían peligrar el equilibrio de nuestras cargadas
bicicletas. Tras un ligero y bienvenido descenso de ocho kilómetros,
volvimos a ascender... Esta vez no fueron solo los cincuenta
kilómetros de puerto de montaña, era también
el calor, el peso de las alforjas y sobre todo la desesperación
de ver cómo la carretera continuaba ascendiendo sin remedio.
Para algunos de nosotros, entre los que me incluyo, la de ayer
fue sin duda la prueba física mas dura de nuestra vida.
Pasamos la noche en Muang Phu Khum, una localidad en algún
lugar de Laos. Mientras desayunábamos, nos hemos sentado
al sol de la mañana para entrar en calor (las noches,
en contraste con el día, son muy frías). El espectáculo
es extraordinario. Mujeres que se lavan en pequeños barrenos,
niñas que limpian el arroz, familias enteras cargadas
de bultos multicolores que esperan el autobús... La actividad
es continua aunque nunca frenética. Los laosianos son
un pueblo tranquilo, afable y tímido, que parecen no
querer molestarte. Pero los niños son como todos los
niños del mundo, saludan con la mano sonrientes cuando
nos ven pasar en bicicleta.
Hoy la etapa ha sido más llevadera. Las montanas seguían
flanqueándonos el paso, pero esta vez las hemos visto
desde el fondo de un valle lleno de arrozales y cabañas
de madera. Son montanas impresionantes, rectas como cuchillos
y exultantes de vegetación que todavía no ha sido
arrasada por la tala incontrolada.
En Vientang será donde pasemos la noche. La verdad es
que estamos todos muy cansados del esfuerzo realizado. Mañana
si todo marcha bien, llegaremos a Vientinae, ultima etapa por
Laos antes de cruzar la frontera con Tailandia.
Emma.
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