La Universidad de Salamanca recuperó institucionalmente en el año 1997 por acuerdo del Consejo Social la figura emblemática de los Mecenas, que a lo largo de la historia de este Estudio han tenido en el mismo una gran relevancia: basta mirar las viejas piedras de sus edificios para ver cómo estos Mecenas han contribuido de forma desinteresada y altruista a engrandecer su patrimonio cultural, no sólo en los grandes momentos de gloria, sino también en las difíciles etapas que casi la hacen desaparecer.