Con mucha Historia

La Escuela Española de Derecho Internacional del siglo XVI, llamada también Escuela de Salamanca, dio fama universal a la Universidad de Salamanca y a España. La lección fundamental que dió al mundo, a través del Maestro Francisco de Vitoria (1483?-1546), fue hacer de la Universidad un centro de reflexión sobre los problemas de la sociedad: la Universidad debe inquietarse por los problemas de su tiempo y contribuir con su saber a resolverlos.

Francisco de Vitoria
Fray Francisco de Vitoria, retrato de Daniel Vázquez Diaz 1957, óleo sobre lienzo, 140 x 102 cms. Regalo del Gobierno español al Presidente Eisenhower con motivo de su visita a España en 1959. Copia digital cedida por Ana Berruguete.

El fundador del Derecho Internacional moderno, Francisco de Vitoria, fue durante veinte años profesor de nuestra Universidad, desde que obtuvo la Cátedra en 1526 hasta su fallecimiento en 1546.

Enseñaba en Salamanca a los universitarios, que venían de toda Europa a seguir su magisterio, que no hay siervos por naturaleza al tiempo que proclamaba la dignidad innata e igual de todo ser humano, el derecho de los pueblos indígenas a sus posesiones públicas y privadas y sembraba sus clases de conceptos modernos como el respeto a los derechos humanos, o la obligación y el derecho a la cooperación entre las naciones; de sus "relecciones" (Relectio) son igualmente contemporáneas las ideas que se refieren a la limitación de las causas justas de guerra, a los crímenes de guerra y a los crímenes contra la paz y su castigo, a la objeción de conciencia, a la limitación de medios en la guerra, a la reconciliación tras la contienda ...

Mientras los cortesanos adulaban al poder político de la época, Francisco de Vitoria, que era un dominico sujeto a disciplina pontificia y era un súbdito del Emperador, se atreve, desde la reflexión y la independencia, a negar la verdad oficial de la época: niega que el orbe entero esté bajo la jurisdicción imperial, que la donación del Papa Alejandro VI fuera legítima... Y todo ello en el siglo XVI... esa honestidad, franqueza e independencia ha propiciado que todo el mundo haya proclamado y se haya rendido a la grandeza moral de Francisco de Vitoria.

La lección de Vitoria, que hizo universal a Salamanca, fue inquietarse por los problemas de su época. Esto es lo que desean seguir haciendo en estos días los cultivadores de la Ciencia sembrada por Vitoria. La Universidad debe servir a la sociedad, poner su conocimiento o acrecentarlo para mejorar el bienestar en una sociedad en paz. Defender la libertad, caldo de cultivo de la ciencia, y defender las ideas razonadas para acercarnos a la verdad, a la verdad relativa y con minúsculas, contribuir al avance modesto pero imparable del conocimiento y de las nuevas ideas que se añadan al magma del conocimiento heredado por la humanidad y desde esta Universidad.

Profesora Dra. Araceli Mangas Martín
Catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Salamanca (1986-2011)