DAÑO CEREBRAL
TRAUMATICO Y REHABILITACION PROFESIONAL, Juan Manuel Muñoz
Céspedes, Angel Ruano Hernández INTRODUCCIÓN Las recomendaciones de instituciones internacionales como la O.I.T. (Recomendación n° 99 relativa a la Adaptación y Readaptación de los Inválidos, 1955), y el Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad de la O.N.U. (1983); y en nuestro país el artículo 148 de la Ley General de la Seguridad Social y la Ley de Integración Social de los Minusválidos (L.I.S.M.I.) son referencias obligadas para el estudio, la reflexión, la aplicación y el desarrollo posterior de la Rehabilitación Profesional En el marco de actividades científicas recientes relativas al estudio del daño cerebral traumático, diferentes autores han destacado la urgencia de promover iniciativas específicas que faciliten el logro y desempeño de un trabajo por las personas que sufrieron este problema, como uno de los recursos más positivos que favorecen su independencia y permiten una mejor calidad de vida (Verdugo, 1994; Muñoz, 1994). T.C.E. Y
DIFICULTADES PARA VOLVER AL TRABAJO Como consecuencia de ello presentan déficits y discapacidades que comprometen el adecuado funcionamiento independiente en la sociedad y les impiden alcanzar un empleo productivo. De hecho, la reincorporación al trabajo por parte de traumatizados graves no supera el 30% en los países de la CEE (Mc Mordle, Barker y Paolo, 1989) . Los déficits físicos -disminución de la prensión o de las habilidades motoras finas, limitaciones para la deambulación, reducción de la visión o el oido... tienden a ser los más obvios y fáciles de entender. Sin embargo, las alteraciones cognitivo-conductuales y psicosociales que siguen a los T.C.E tienden a ser menospreciadas, aún cuando dificultan la reintegración con éxito en la sociedad e imposibilitan en muchos casos la adquisición y mantenimiento del empleo a largo plazo. Entre los déficits cognitivos más frecuentes tras el daño cerebral se encuentran los fallos de memoria, reducción de la atención y concentración, problemas visoespaciales y visomanipulativos, habilidades de razonamiento reducidas y una pobre planificación y capacidad de organización. Los déficits emocionales y psicosociales como apatía y falta de iniciativa, irritabilidad y bajo control de la impulsividad, escasa tolerancia a la frustración, reducida conciencia de las limitaciones, pobres habilidades sociales, etc., son frecuentes y dificultan el mantenimiento del empleo. Además de los cambios en el nivel de funcionamiento de la persona, existen impedimentos sociales que disminuyen las oportunidades de conseguir trabajo por parte de las víctimas de T.C.E. Aquí se incluyen aspectos tan diversos como la falta de comprensión de las secuelas de las lesiones cerebrales por parte de la sociedad, y en numerosas ocasiones, una equivocada política financiera de protección. Nos encontramos pues ante un grupo de población en extremo compleja, lo que dificulta su inclusión en programas de readaptación profesional para personas con discapacidades. Por otro lado, apenas existen programas específicos que tengan en cuenta las necesidades especiales de las personas con daño cerebral (Wehman et al., 1992; Abrams et al., 1993). EVALUACION DE LOS
TCE ANTE LA READAPTACION PROFESIONAL 1. Factores
generales relacionados con la actividad laboral Además el éxito en un empleo, tanto en lo que se refiere a la colocación como al mantenimiento, requiere habilidades suficientes en cuatro grandes grupos de factores: Habilidades de desempeño o ejecución. Son las que afectan al producto del trabajo y dependen en gran medida de las aptitudes físicas del empleado. Habilidades ocupacionales. Engloban un número diverso de actividades comunes a cualquier empleo (higiene, puntualidad y asistencia, regularidad en el desempeño, cumplimiento de normas y prácticas de seguridad..) que tienen una importancia fundamental para el éxito laboral. Habilidades de interacción. Se refieren a la capacidad para comunicarse de manera efectiva con los compañeros, supervisores respecto a las necesidades laborales y al mantenimiento de relaciones personales satisfactorias. Funcionamiento intelectual o cognitivo. Estas habilidades incluyen, por ejemplo, la capacidad para establecer prioridades, la solución de problemas, la innovación o la capacidad de comunicación del conocimiento. 2. Factores
pronósticos relacionados con el retorno al medio laboral
en los T.C.E. 3. Exploración
neuropsicológica. - Trastornos de la
atención Los déficits atencionales son muy frecuentes en las personas con daño cerebral. Pueden afectar a la atención sostenida, pero especialmente a la concentración, velocidad de procesamiento y flexibilidad atencional. La presencia de alteraciones en estas áreas disminuye la cantidad y calidad de trabajo que el indivíduo puede realizar y conlleva peligros para el sujeto y la propia empresa. Las dificultades para el aprendizaje y la memoria aparecen entre las secuelas residuales más importantes de los T.C.E. Los programas de rehabilitación y readaptación están basados -en última instancia- en la capacidad de los participantes para adquirir nuevas habilidades y destrezas. Si la capacidad de aprendizaje está deteriorada será muy difícil que estos indivíduos puedan seguir con éxito el curso al mismo ritmo que los otros compañeros. Las funciones ejecutivas comprenden las capacidades mentales necesarias para formular metas, planificar el modo de lograrlas y llevar adelante el plan de manera eficaz (Lezak, 1982). Las personas afectadas por un traumatismo craneal con patología frontal tienen una reducida habilidad para planificar las actividades que han de realizar, presentan dificultades para llevar a cabo secuencias complejas de conducta de modo ordenado, exhiben un menor autocontrol y autorregulación en la ejecución de las tareas y presentan una menor capacidad para adoptar una actitud abstracta, que dificulta que sean capaces de valorar el punto de vista de otros interlocutores, disminuyéndose la capacidad de generalización de los aprendizajes a situaciones diferentes. Las alteraciones motivacionales, emocionales y conductuales son el resultado tanto de las modificaciones en el estado biológico del organismo, como consecuencia del proceso de adaptación psicosocial a una nueva situación. En relación con la actividad laboral las quejas más frecuentes se refieren a la irritabilidad, escasa tolerancia a la frustración y pobre control de impulsos en la medida que dificultan la convivencia en el trabajo. A continuación se señalan la apatía, introversión e indiferencia hacia los demás y el entorno y, por otro lado, la ausencia de respeto hacia las normas sociales y la aparición de conductas inapropiadas, exhibicionistas, etc. PRESENTACION DE UN
CASO Sujeto Puntuación inicial en la Escala de Coma de Glasgow de 6. Permaneció en coma durante 36 horas y sufrió una amnesia postraumática de unos 7 días de duración. El examen T.A.C. inicial mostraba contusión hemorrágica frontal derecha e izquierda de menor extensión, hemorragia talámica derecha y discreto edema cerebral. Tras el alta médica hospitalaria y un periodo de rehabilitación en su provincia, una trabajadora social de FREMAP recomendó su incorporación a un Programa de Formación Profesional. Evaluación 1. Objetivo Por otra parte, se prestó gran importancia a los posibles trastornos conductuales, alteraciones emocionales y dificultades en las relaciones interpersonales, que pudieran dificultar su plena integración durante el desarrollo del Programa de Formación. 2. Pruebas aplicadas RESULTADOS DE LA
EVALUACIÓN 1. Funcionamiento
intelectual general 2. Exploración neuropsicológica Funcionamiento Sensorio-Motor. Atención y concentración. Memoria. Utilizaba de modo eficaz las ayudas que se le ofrecían y empleaba diferentes estrategias metacognitivas para mejorar el recuerdo. Funcionamiento Visoespacial y Visomanipulativo. Sin evidencia de alteraciones significativas Habilidades Lingüísticas y de
Comunicación. Funciones Ejecutivas. a) Dificultad para inhibir la tendencia de respuesta inicial, lo que le llevaba a responder de un modo impulsivo, precipitado y, a veces, inapropiado. Este déficit en el control de la respuesta motora provocaba, en algunas ocasiones, cierta discrepancia entre la acción y el conocimiento. b) Tendencia a utilizar una estrategia de respuesta aleatoria (ensayo/error). Ante situaciones nuevas en las que no disponía de respuestas conocidas su comportamiento se guiaba por percepciones del presente inmediato. En estas ocasiones le costaba mayor trabajo seleccionar la estrategia adecuada y modificarla si era preciso, para conseguir el objetivo final. 3. Aspectos
emocionales a) En comparación con la
situación previa al accidente, refería tras la
contusión un nivel general de ansiedad más alto, y un
incremento en determinadas conductas con componentes
compulsivos (morderse las uñas, fumar...) . 4. Indicadores pronósticos - Severidad inicial
del traumatismo. Puntuación inicial de 6 en la
Escala de Coma de Glasgow Duración del coma de 36 horas
Amnesia postraumática de 7 días. INTERVENCIÓN 1. Objetivos Servicio de Psicología - Mejorar el
funcionamiento cognitivo Formación Profesional El propio programa de formación profesional es un elemento esencial para la consecución de algunos objetivos terapeúticos: -La mejora de autoestima y
confianza a través de un desempeño prelaboral. Dentro
de los límites de protección en que se encuentra esta
persona es posible afianzar su confianza sin generar
demasiado estrés. 2. Actividades
RESULTADOS.
CONCLUSIONES Hasta el momento presente se han conseguido avances importantes en las siguientes áreas: - Funcionamiento
neuropsicológico (selectividad atencional, memoria y
funcionamiento ejecutivo -planificación de objetivos-),
aunque persisten algunas dificultades en la toma de
decisiones. En definitiva; cuando se cumplen adecuados criterios de selección y se tienen en cuenta los problemas y necesidades especiales de los afectados por T.C.E., estas personas pueden integrarse en programas de rehabilitación profesional. La vuelta al trabajo constituye una posibilidad real para muchos de ellos, que debería promoverse más por los profesionales dedicados a la integración laboral. BIBLIOGRAFÍA Abrams, D., Toms, L., Haffey, W., Nelson, H. (1993). The economics of return to work for survivors of traumatic brain injury: vocational services are worth the investment. Journal of Head Trauma Rehabilitation, 8, (4), 59-76. Brooks, D.N., Mc. Kinlay, W. y Symington, C. (1987). Return to work within the first seven years of severe head injury. Brain Injury, 1, 5-19. Dikmen, S.S., Temkin, N.R., Machamer, J.E., Holubkov, A.L., Fraser, R.T. y Winn, R. (1994). Employement following traumatic head injuries. Archives of Neurology, 51, 177-186. Fraser, R.T. (1988). Refinement of a decision tree in traumatic brain injury job placement.Rehabilitation Education, 2, 179-184. Lezak, M.D. (1982). The problem of assessing executive functions. International Journal of Psychology, 17, 281-297. McMordle, W., Barker, S.L. y Paolo, T. (1989). Return to work after head injury. Brain Injury. 4, 57-69. Muñoz, J.M. (1994). Evaluación y Rehabilitación neuropsicológica en Traumatismos craneales: Técnicas actuales. Realidades. Ia Reunión "Daño cerebral traumático, Neuropsicologfa y Calidad de Vida. Madrid: Fundación MAPFRE Medicina. Oddy, M. (1984). Head injury and social adjustement. En D.N. Brooks (ed.): Closed head injury:psichological, social and family consequences. Oxford: Oxford University,108,122. Organización Internacional del Trabajo (O.I.T.), (1955). Recomendación n° 99 sobre la Adaptación y la Readaptación Profesional de los Inválidos. Servicio de Publicaciones de la O.I.T. Organización de las Naciones Unidas (O.N.U.), (1983). Programme of Action concerning Disabled Persons. Existe traducción al español del INSERSO (1988): Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad. Madrid: Real Patronato de Prevención y de Atención a Personas con Minusvalía. Ruano, A. (1993). Invalidez, desamparo e indefensión en seres humanos.Madrid: Fundación MAPFRE Medicina. Verdugo, M.A. (1994). El papel de la Psicología de la Rehabilitación en la integración de personas con discapacidad y en el logro de calidad de vida. Iª Reunión "Daño cerebral traumático, Neuropsicología y Calidad de Vida". Madrid: Fundación MAPFRE Medicina. Wehman, P., Sale, P. y Parent, W. (1992). Supported employment strategies for integration of workers with disabilities. Stoneham: Andover Medical Publishers. |