LA CONDUCTA DE REFERENCIA SOCIAL EN NIÑOS AUTISTAS PEQUEÑOS. PERSPECTIVAS DE INVESTIGACIÓN Ricardo Canal Bedia,
Manuela Crespo Cuadrado, Este trabajo se basa en la investigación realizada a lo largo de los dos ultimos años sobre los déficits comunicativos y sociales que caracterizan a los niños autistas. En dicha investigación, analizamos la conducta comunicativa y social de niños autistas pequeños expuestos a situaciones potencialmente ambiguas, como son un lugar extraño, la presencia de personas extrañas y la presentación de juguetes extraños, donde la referencia social a otras personas presentes, podría ser la clave de un comportamiento social adecuado a dichas situaciones. Los resultados de ese análisis se compararon con los obtenidos por una muestra de sujetos normales y otra de deficientes mentales de la misma edad mental no verbal que los niños autistas expuestos a las mismas situaciones. Los resultados obtenidos en el estudio indican que la conducta de referencia social no está ausente en los niños autistas, aunque sí claramentre retrasada respecto a los grupos de control, puesto que sólo aparece con claridad en los sujetos autistas de mayor edad mental, y siempre es mucho más convencional y evolucionada en los niños no autistas de cualquier edad mental. Otro resultado importante de este estudio es que los niños no autistas, a pesar de obtener información a través de actos comunicativos especializados y muy convencionales de referencia social, no siempre actúan en coherencia con la información que le proporcionan los otros significativos, guiándose más por información que obtienen directamente del contexto. Sin embargo, los niños autistas, en situaciones ambiguas, actuan siempre de forma coherente a la información, fundamentalmente verbal y gestual, que reciben de los otros significativos. Es importante señalar que la mayoría de los adultos significativos del grupo de los autistas alternaban conductas de dar referencia social sobre la incertidumbre con expresiones verbales de carácter imperativo. Aún habiendo hecho esta salvedad, parece que los niños no autistas, del rango de edad mental que hemos estudiado, son más independientes que los niños autistas y consideran la información proporcionada por los otros como parte de la información general presente en ese contexto dado, por su parte los niños autistas parecen guiarse exclusivamente por la información que les aportan los otros significativos y podrían tener dificultades para analizar la información general que les proporciona el contexto. Finalmente, otro resultado llamativo de este estudio es que las señales socio-emocionales mostradas por los otros significativos no parecen tener una función clara de dar referencia social sobre la incertidumbre a la que se enfrenta el sujeto. A partir de estos resultados, en la presente comunicación se analizan las implicaciones para el desarrollo de un estudio posterior, que tenga en cuenta variables contextuales, no sólamente actos comunicativos de los otros, con carácter informativo para los niños cuando se encuentran en situaciones potencialmente ambiguas y que no parecen ser relevantes para los niños autistas. Por otro lado se analiza la posibilidad de extender el estudio a niños no autistas de una edad mental no verbal menor, esperándose que su comportamiento sea comparable a los autistas del presente estudio, lo cual aportaría mayor evidencia a la hipótesis de un retraso específico en el desarrollo de estas habilidades socio-comunicativas en los niños autistas. |