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Ficha técnica
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Título:
El jardinero fiel
Título original:
The constant gardener
País:
Alemania y Reino Unido
Año: 2005
Director:
Fernando
Meirelles
Música:
Alberto
Iglesias
Guión:
adaptación de
Jeffrey Caine de la novela homónima de John Le
Carré
Intérpretes:
Ralph
Fiennes, Rachel Weisz, Hubert Koundé, Danny
Huston, Daniele Harford, Packson Ngugi, Damaris
Itenyo Agweyu, Bernard Otieno Oduor, Bill Nighy,
Keith Pearson, John Sibi-Okumu, Donald Sumpter,
Archie Panjabi, Nick Reding, Gerard McSorley y
Pete Postlethwaite.
Color:
color
Duración:
129 minutos
Género:
drama,
thriller
Productoras:
Potboiler
Productions, Epsilon Motion Pictures, Scion
Films Limited, UK Film Council
Sinopsis:
Justin Quayle
es un diplomático inglés que se encuentra en un
remoto lugar, al norte de Kenia. Su feliz
matrimonio con Tessa Quayle, la activista más
entregada de la zona, finaliza con el brutal
asesinato de la misma, junto con el del médico
local que la acompañaba. La explicación por
parte del Alto Comisionado Británico, que apunta
hacia un crimen pasional, no es aceptada por
Justin, que busca el motivo de la muerte de su
esposa hasta encontrarlo.
Premios y nominaciones:
Oscar (2005) a la mejor actriz secundaria (Rachel Weisz).
Nominada al Oscar a la mejor banda sonora, al
mejor guión adaptado
y al mejor montaje. |
El jardinero fiel/
The constant gardener
(2005) supone la sexta película del brasileño Fernando
Meirelles. El director hace un llamamiento sobre la
situación del continente africano, así como de las
mafias que manejan el mercado de las medicinas, haciendo
reflexionar sobre la cantidad de vidas humanas perdidas
ante el silencio de occidente. Tras su candidatura al
Óscar como mejor director en el año 2003 con la película
Ciudad de Dios / Cidade de Deus (2002), la actual
película se convierte en su obra más laureada,
consiguiendo en el 2005 Rachel Weisz el Óscar a la mejor
actriz de reparto en su papel de Tessa Quayle (foto
1), además de ser candidata en
otra tres modalidades para conseguir las estatuillas
doradas de la academia americana, concretamente a la
mejor banda sonora, compuesta por el español Alberto
Iglesias, al mejor guión adaptado, que salió de la pluma
de Jeffrey Caine (durante el desarrollo del guión, que
le llevó algo más de dos años, obtuvo la colaboración
del autor del libro, que supervisó los cambios
llevados a cabo en el
trabajo
para la realización cinematográfica), y al mejor
montaje, obra de Claire Simpson. No se trata de la
primera ocasión en la que Ralph Fiennes y Rachel Wiesz
trabajan juntos, ya compartieron película en Sunshine
(1999)de Istvan Zsabo.
La película
El
desarrollo de la misma presenta un punto crítico, la
muerte de Tessa Quayle (Rachel Weisz), a raíz del cual
Justin (Ralph Fiennes) cambia su gran timidez por la
fuerza y el valor para luchar que presentaba su esposa.
Se recurre al desarrollo de la historia de manera
intermitente, no siguiendo una linealidad, entrelazando
la trama, manteniendo de esta manera el desarrollo al
que se recurre en la novela. Se combinan acontecimientos
previos a la muerte de Tessa, como la conferencia en la
que ambos se conocieron, con situaciones posteriores.
Mediante esta técnica de flash-back se logra contar la
historia desde el principio, ya que apenas al inicio se
desvela el fatal desenlace para la joven activista y
enamorada esposa del diplomático británico.
La actitud de Tessa de protesta ante el estado en el que
se encuentran los países en vías de desarrollo queda
clara desde el justo instante en el que conoce a Justin,
en una conferencia en la que, como diplomático,
sustituyó a un alto cargo. A pesar de ser Justin el
blanco de la ira, queda prendado de la joven (foto
2), que sintiéndose
correspondida, le propone que no se separaren, y, tras
aceptar, la joven acompaña a Justin a Kenia, que
trabajará como diplomático en la zona.
En Kenia, a pesar de la
situación de pobreza que rodea a la pareja, existe
felicidad para ambos, aumentada, si cabe, por el
embarazo de Tessa. La gente siempre se encuentra
cantando o bailando, esto alegra a la joven, totalmente
integrada (foto 3). La
situación de felicidad de ésta no implica que se
encuentre a gusto con las injusticias realizadas en el
lugar, y lucha por cambiarlo todo, en la medida de lo
posible. Para ello se sirve de la ayuda de un médico
local, Arnold Bluhm (Hubert Koundé) (foto 4),
con el que descubrirá lo que hacen realmente la compañía
farmacéutica internacional “KDH” y su aliada en el país,
“Tres abejas”. “KDH” es la productora de medicamentos de
gran importancia a nivel internacional que creó Dypraxa,
un fármaco en estudio que se empleará en el tratamiento
de la tuberculosis multirresistente tras pasar los
debidos controles. “Tres abejas”, su filial en Kenia, la
compañía más próspera del país, se dedica a realizar las
pruebas del mismo, para lo que usa a pacientes que
reciben tratamiento de manera gratuita, ya que si se
negasen a realizar las pruebas ,se les quitaría la
prestación sanitaria.
La relación entre Arnold
y Tessa llega a molestar a Justin, que sospecha de una
infidelidad por parte de su esposa, ya que el trato con
éste no es el de médico y una paciente, pero no llega a
decir nunca nada, quizás por miedo a perderla. Recurre
al cuidado de sus plantas, refugiándose en su jardín
para negar lo que parece evidente.
El infortunio se apodera
de la pareja al perder el bebé esperado. En el hospital
conocen a una pequeña de 15 años, Tessa se da cuenta del
tratamiento de ésta con Dypraxa, y de sus fatales
consecuencias. De este modo comenzará una cruzada frente
a las grandes compañías, recabará información y
realizará un informe de Dypraxa que enviará al Alto
Comisionado Británico, para su evaluación. Pero la
respuesta no es la deseada, y en un viaje desde
Lokichongio es asaltada y asesinada brutalmente.
El Alto Comisionado
Británico emite un informe sobre la muerte de la joven
activista y lo enfoca de manera que todo apunta hacia
un crimen pasional, algo que posteriormente quedará
descartado. Justin comienza a sospechar que la muerte de
su esposa no fue accidental al llegar a su casa y ver
que la Policía se había llevado todos sus documentos.
Tras el funeral se decide a investigar hasta saber la
verdad de lo sucedido (foto 5).
Viaja a la aldea en la que vivía la pequeña que
encontraron en el hospital, pero no la encuentra, no
obstante descubre la verdad de la prestación sanitaria
en el país.
Ahora, lo único que desea Justin es seguir la labor de su esposa y desenmascarar a
los auténticos autores de su muerte (foto 6).
Viajará a distintos lugares, recabando información de
los hallazgos de Tessa, y, a pesar de los consejos por
parte del Alto Comisionado de no seguir con su
investigación, amenazas de muerte y palizas recibidas,
no descansará hasta sacar a la luz toda la verdad sobre
Dypraxa. No servirán de nada los intentos por retenerle
en Inglaterra, país al que le obligaron a volver, ya
que, adoptará una nueva identidad y saldrá para acabar
lo que empezó. El hecho de que el medicamento sólo
pudiese ser comercializado, en el caso de que su uso en
África no generase efectos secundarios importantes, hace
que Justin se pregunte sobre la validez de los ensayos
clínicos realizados. Tras descubrir que el Alto Comisionado
Británico se encuentra en última instancia detrás de
todo, en un pacto con “KDH” y “Tres abejas”, para
eliminar los resultados que no interesaban dentro de los
ensayos clínicos, Justin viaja a Sudán (foto 7)
para obtener los verdaderos resultados de las pruebas.
De este modo confirma lo que ya sabía, la causa de la
muerte de Tessa fue que quería detener las pruebas de
Dypraxa, rediseñarlo, lo que supondría años de retraso
en la comercialización, y millones de dólares perdidos
para la compañía farmacéutica productora. Aunque Dypraxa
presentaba propiedades curativas, también podía matar y
no era rentable volver al laboratorio y eliminar los
efectos secundarios, por lo que aquellos pacientes que
sufrían tal efecto se eliminaban del estudio, falseando
los datos. De esta manera se ganaban millones de dólares
por parte de la industria farmacéutica.
La historia finaliza de
manera similar a la que empieza, ya que Justin, habiendo
completado su investigación, envía un correo con toda la
verdad, lo que causará un revuelo entre los implicados.
A la vuelta de su viaje a Sudán, en el que casi pierde
la vida (foto 8),
decide parar en el lago Tukana (foto 9),
lugar en el que murió su esposa, a sabiendas de su
inminente muerte una vez se encuentre localizado. De
este modo, se reunirá con su esposa para siempre (foto
10). La fidelidad del
aficionado a la jardinería llegó hasta la muerte.
Educación sanitaria
Mediante ella se
pretende obtener una modificación en sentido favorable
de los conocimientos, actitudes y comportamientos de los
individuos, grupos y colectividades, y tiene como
finalidad el comportamiento de las personas. Se realiza
en diversos ámbitos, como son la escuela, la comunidad,
educación de pacientes o mediante programas nacionales
o centrales. En la película emplean métodos indirectos
para realizar esta educación sanitaria, ya que usan
representaciones teatrales para enviar mensajes con
información básica acerca del SIDA, sus consecuencias,
gravedad, e importancia de realizarse las pruebas para
conocer si se presenta la enfermedad. Al emplear esta
metodología existe la ventaja de presentar una mayor
accesibilidad a la población, así como un menor coste.
Se trata de un método para incidir de manera positiva
sobre las conductas de salud. No obstante, presenta la
desventaja frente a los métodos directos (en los que
existe contacto entre el educador y aquél que recibe el
mensaje) de no tener una retroactividad, no existe un
reflujo de información, con pérdida de eficacia.
SIDA y tuberculosis en la
película
Ambas enfermedades son
las que presentan una mayor prevalencia dentro de la
población keniata. Se realizan pruebas diagnósticas
conjuntas para la tuberculosis y el SIDA. De ahí que
fuese el país seleccionado para probar un nuevo
medicamento generado por la industria farmacéutica para
la tuberculosis multirresistente.
A lo largo de la película
se suministra terapia antituberculosa en forma de
comprimidos de esta nueva herramienta terapéutica
llamada Dypraxa. No se hace referencia a otros
tratamientos antituberculosos, ya que la medicina que
emplean en la película es la que copa el mercado del
país, al ser suministrada de manera gratuita por parte
de la productora. Asimismo aparecen pacientes con SIDA,
en el caso de una mujer lactante se le administran
comprimidos de Nevirapina (análogo no nucleosídico,
inhibidor de la transcriptasa inversa del virus que se
elimina por la leche humana), este antirretroviral puede
impedir el contagio de la madre al bebé en la lactancia.
El uso en monoterapia de este antirretroviral presenta
rápidamente resistencias, por lo que se suele emplear en
terapia combinada junto a análogos nucleosídicos, con
los que ha demostrado acción sinérgica o aditiva1.
En la película únicamente se menciona el uso de
Nevirapina, desconociendo si el tratamiento es
monoterápico o no.
Con respecto al
tratamiento gratuito de Nevirapina, se deja ver la falta
de ética de los encargados de abastecerla, que privan a
los enfermos de la medicina, quedándose con el dinero.
También se recalca la
importancia de las medidas preventivas y se intenta
realizar cribados en la población, que presenta mayor
riesgo de sufrir la enfermedad, como es el caso del
marido de la embarazada que sufría la enfermedad, al que
intentan convencer para que se someta a las pruebas de
detección.
Ensayos clínicos. Aspectos
éticos
La Ética es la
disciplina científica que estudia la corrección y la
bondad de las conductas humanas. El análisis de la
conducta de los implicados en el caso del medicamento en
desarrollo no sigue las directrices de bondad, sino las
del beneficio propio, ya que se esconden resultados
negativos por el hecho de ser contrarios a sus
intereses. Esto se debe a que no existe independencia
entre el productor del medicamento, “KDH”, representante
de la industria farmacéutica, y “Tres abejas”, el
encargado en el país de realizar las pruebas. Al existir
un beneficio común, y no seguir de manera correcta el
protocolo de actuación marcado previamente a la
realización del ensayo, se viola flagrantemente la ética
de dicho proceso2.
A la hora de realizar
una investigación en la que toman parte personas, se
deben reunir una serie de condiciones básicas, que son
el consentimiento informado y la privacidad, intimidad
y anonimato de la información obtenida en dicho
estudios. En lo que al consentimiento informado se
refiere, lo más importante desde el punto de vista ético
no es la obtención, sino el proceso por el que se
obtiene. Este proceso debe contar con una serie de
características fundamentales, en primer lugar se ha de
suministrar la información suficiente, que debe ser
comprendida por parte de la persona que tomará parte en
el estudio, y, por último, ingresará en el mismo de
manera voluntaria pudiendo abandonar el mismo en el
momento que lo desee, sin ningún tipo de coacción por
parte del organizador u otros miembros del mismo2.
Para llevar a cabo el estudio sobre Dypraxa en la
película, no sólo no se informa al paciente de sus
efectos, ya sean beneficiosos o nocivos, sino que,
además, no se goza de la posibilidad de elección, ya que
el negarse a tomar el medicamento en prueba implica la
pérdida de la prestación sanitaria. Este hecho queda
constatado en la propia tarjeta sanitaria, donde existe
un campo que se rellena con una cruz junto a las
iniciales IC (que indican informado y conforme), no
recibiendo ninguna información el participante del
ensayo.
Respecto a la
publicación de los resultados, dentro de un ensayo
clínico, el promotor (laboratorio farmacéutico) queda
obligado a mostrar los resultados, tanto positivos como
negativos, en revistas científicas3.
En la película el hecho de no publicar el resultado de
los ensayos de forma completa no viene dado por un fallo
en el ensayo clínico. La información se encuentra
sesgada de manera intencionada, al no comunicarse en
ningún caso el efecto adverso más indeseable, es decir,
la muerte de un paciente.
De manera global, el
comportamiento observado en la película refleja una
crítica directa a la política realizada por parte de los
países con un mayor nivel económico hacia los países en
vías de desarrollo. El empleo de técnicas que violan
todos los principios éticos existentes en la práctica de
ensayos clínicos viene acompañado de injusticias
sociales dentro de una zona en la que tanto el SIDA como
la tuberculosis constituyen enfermedades endémicas.
El núcleo argumental que mueve
toda la trama coincide con el de El fugitivo/
The Fugitive (1993), de Andrew Davis, con el que
comparte los aspectos bioéticos recientemente comentados
aquí4.
Las relaciones entre los médicos y la industria deben
regirse siempre por la ética más absoluta, a pesar de
las tentaciones que ésta pueda ofrecer y que son más
manifiestas aun en la novela que en la película. A las
agencias nacionales y supranacionales del medicamento
les corresponde el control y la vigilancia de los nuevos
medicamentos, evitando así los sobresaltos que producen
las noticias que de vez en cuando aparecen en la prensa.
Este tipo de obras donde se denuncian abusos de la
industria farmacéutica contribuyen, pero no son
suficientes, a la salud ética de la sanidad.
Referencias
1.-Flórez J. Farmacología
Humana. Barcelona: Masson; 2000.
2.-Rodríguez Artalejo F,
Fernández-Crehuer Navajas J, Domínguez Rojas V. Aspectos
éticos y legales de la investigación en Salud Pública. En: Piédrola Gil. Medicina Preventiva y Salud Pública.
10ª ed.
Barcelona: Masson; 2001. p 209-217.
3.-González Bueno A. Manual de
Legislación Farmacéutica. Madrid: Síntesis; 2004.
4.- Lozano Sánchez FS, Areitio-Aurtena
Bolumburu, A La ética en la investigación clínica y el
cine: El otro fugitivo. Rev Med Cine
[serie en internet]. 2006 [citado 10 mayo 2006]; 2:
44-50: [7 p.] Disponible en:
http://www3.usal.es/~revista
medicinacine/Volumen_2_1/n2/esp_2_pdf/fugitivo.pdf
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